Membrana Subaórtica

Para consultar antes

Fisiología Normal del Corazón

Membrana Subaórtica

En la malformación llamada MEMBRANA SUBAÓRTICA, la salida de la sangre del ventrículo izquierdo ve dificultada por la existencia de una membrana que obstruye el orificio de salida (ver imagen).

¿Es una malformación frecuente?

La membrana subaórtica puede presentarse como un defecto aislado, aunque en un 60% de los casos existen otros defectos

¿Por qué aparece?

No se conoce exactamente la causa, pero se plantea que existe algún factor durante el desarrollo del corazón del feto que provoca la aparición y el crecimiento progresivo de la membrana.

Síntomas y pronóstico

Es común que la lesión progrese con el tiempo. Además, la turbulencia que se genera en el flujo de sangre que atraviesa la membrana, puede afectar a la estructura de la propia válvula aórtica, aunque ésta sea anatómicamente normal. 

Lo habitual es que se diagnostique  en la primera infancia durante el chequeo rutinario tras el nacimiento, sin embargo en ocasiones la lesión pasa desapercibida y no se diagnostica hasta la edad adulta debido a la progresión de la estrechez. 

Los síntomas suelen presentarse solo cuando la obstrucción es severa. En estos casos las manifestaciones clínicas pueden ser: fatiga, dolor en el pecho al hacer esfuerzos o desmayos (sincope).

Es característica de esta enfermedad el alto riesgo de reaparición de la membrana a pesar de haber sido sometidos a una intervención quirúrgica exitosa, por ello no es infrecuente que los pacientes necesiten varias reintervenciones a lo largo de su vida. 

Tratamiento

En aquellos paciente que presentan síntomas la indicación está clara, pero sigue existiendo discusión sobre qué hacer en los pacientes asintomáticos. La principal controversia es si mantener la obstrucción puede suponer un riesgo de dañar la válvula aortica.

El tratamiento de elección es la cirugía, aunque en casos muy seleccionados se puede valorar la valvuloplastia con balón (procedimiento en que se dilatata la estrechez mediante la introducción de un catéter provisto de un balón deshinchado, que se hincha una vez ubicado a nivel de la zona obstruida).

Como ya hemos mencionado, el principal riesgo es la reaparición de la membrana hasta un 30% de los casos, y la aparición de problemas de cierre en la válvula aortica que requiere cirugía (12-20%)

Seguimiento

Todos los paciente van a requerir un seguimiento en una unidad especializada de por vida.

La mayoría deberían ser vistos al menos una vez al año.

Recomendaciones

Llevar una vida sana y saludable. Realizar actividad física de intensidad moderada y regular.

En los pacientes con obstrucción ligera, estén o no operados, no tienen ninguna restricción al ejercicio.

Si existe una obstrucción moderada o severa existe un riesgo de muerte súbita durante la realización de actividades de competición, por lo que se desaconseja.

Sobre todo en los casos donde existen lesiones residuales es muy importante la higiene cutánea. Se recomienda evitar la realización de tatuajes y piercings y en caso de enfermedad dermatológica buscar ayuda precoz para evitar el sangrado por rascado. Igual que la higiene cutánea también es importante mantener una higiene dental adecuada. Se recomienda una visita anual al dentista. Todo ello con la finalidad de evitar infecciones que puedan pasar a la sangre y afectar las válvulas cardíacas.

No requiere profilaxis antibiótica salvo si existen antecedentes de infecciones previas en el corazón o los primeros meses tras el implante de una prótesis valvular.

Para el que quiera profundizar más antes o después de la consulta

Español:

http://www.cardiopatiascongenitas.net/tipos_cc_n_eaotxt.htm

http://cardiocongenitas.com.ar/cardiopatias-congenitas/estenosis-subaortica.php

Autor

  • Dr. Fernando García López

  Cardiólogo. Complexo Hospitalario Universitario de Ferrol

 

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